El papa Francisco protege a los indígenas

POR: RAYMUNDO ISIDRO ALAVEZ

Este lunes, el Papa Francisco fue recibido en San Cristóbal de las Casas, estado de Chiapas, con bastante júbilo, los anfitriones fueron grupos autóctonos de varias etnias, quienes pueblan esa entidad federativa muy rica en tradiciones, costumbres, flora, fauna y en riquezas naturales.

Sin embargo, este estado ubicado en el sureste del territorio mexicano es uno de los más pobres y marginados. Tres cuartas partes de la población viven en la pobreza material. La indigencia en que viven mujeres y de hombres la disfrazan en el uso de su vestimenta. Prendas muy coloridos elaborados en forma artesanal.

El censo más reciente señala que en esa entidad únicamente el 58. 3 por ciento de su población es católica, el 41.7 por ciento practica otras religiones aglutinadas en el protestantismo. La pérdida de adeptos del catolicismo es preocupación de Jorge Mario Bergoglio, por eso visita a este estado en donde su mayor parte es de raza indígena.
El sumo pontífice, al igual que todos quienes conforman la doctrina de los Jesuitas, mejor conocido por la Compañía de Jesús, es fiel a su vocación de abogar por los "marginados y los excluidos". De la misma forma lo hizo en su momento otro de sus correligionarios cuando estaba en funciones y aún después, el rememorado Samuel Ruíz García. Quien además de promover la fe, también participó en la siembra de la justicia. En sus palabras: "No se trata solamente de anunciar el Evangelio, sino de construir una nueva comunidad donde se viva en la justicia y en la paz, con una iglesia que tenga una opción por los pobres".

El máximo representante de la Iglesia católica ha tenido la humildad de reconocer los excesos que cometieron otros predicadores de la religión en tiempos pretéritos, por eso, ha pedido perdón a los pueblos indígenas. Así lo señala las siguientes palabras: "Lo han reconocido mis antecesores, lo ha dicho el CELAM y también quiero decirlo. Al igual que San Juan Pablo II pido- citando al fallecido papa- que la iglesia se postre ante Dios e implore perdón por los pecados pasados y presentes de sus hijos... y pido perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino de los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América".

La visita del papa en tierra mexicana ha sido muy sustantiva, en aras de la solidez del catolicismo, dar distinción a su pontificado, ha recurrido a los obispos para mantener la fe, la esperanza, a estos prelados en reunión en la Catedral Metropolitana le dijo: "delicadeza les pido para los pueblos indígenas y sus fascinantes, y no pocas veces masacradas culturas, México tiene necesidad de sus raíces amerindias para no quedarse en un enigma irresuelto. Los indígenas de México aún esperan que se les reconozca efectivamente la riqueza de su contribución y la fecundidad de su presencia, para heredar aquella identidad que les convierte en una Nación única y no solamente una entre otras".

El edicto continuó con recordatorios y peticiones a los presentes, entre tantos otros, la siguiente referente a los indígenas: "Es necesario no desperdiciar la herencia recibida, custodiándola con trabajo constante. Están asentados sobre espaldas de gigantes: Obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, fieles <>, que han ofrecido la vida para que la iglesia pudiese cumplir la propia misión".