Una Cara de la Injusticia contra los Indígenas de México; La Historia real de Celso, Juan y Margarita nos debe indignar a todos

Una Cara de la Injusticia contra los Indgenas de Mxico;  La Historia real de Celso, Juan y Margarita nos debe indignar a todos

Señoras y señores representantes de los medios de comunicación , buen día y bienvenidos a ésta actividad no tan acostumbrada, el haberlos invitado venir a ésta hora es para que nos acompañen a recibir a nuestros hermanos: Margarita Hernández Lugardo, Celso Mejía Caballero y Juan Caballero Hernández, vecinos de San Joaquín, municipio deTecozautla, quienes durante tres años fueron arrancados de su familia y de su comunidad para purgar una pena del cual son inocentes.

Son inocentes, porque fueron engañados vilmente por un empresario Queretano de nombre Oscar Corro, quien a mediados del año del año 2005, se presentó ante ellos para convencerlos de trabajar de forma conjunta y acercarle a la "Maquiladora San Joaquín S.C. de R.L. " mayores beneficios; cabe mencionar que hasta la fecha no había tenido problema alguno con el Sistema de Administración Tributaría (SAT).

Margarita, Celso y Juan, llegan aquí por el simple hecho de desempeñarse con Presidente, Secretario y Tesorero respectivamente de la Maquiladora San Joaquín y por ser personas que en todo momento actúan de buena fe.

A finales del año 2012, familiares de los acusados, acude al Consejo Supremo Hñahñu para solicitar su intervención ante las instancias correspondientes y obtener la libertad de Celso, Margarita y Juan; de inmediato, está organización indígena que me honro en presidir, convino la fortaleza política y el aspecto jurídico legal para la liberación de los indicados, se agotaron los términos de la ley, se tocaron varias puertas, entre ellas, la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y el resultado aquí lo tenemos.

Sin embargo, no podemos decir que se hizo justicia, al contrario, para nosotros, ésta es una cara de injusticia, donde lo que vemos es la actitud cuadrada de los responsbles de impartir justicia, quienes no quieren ver realidades y se centran solamente en las pruebas iniciales que se les presenta; es una cara de la injusticia porque vemos una total ausencia de humanismo en el quehacer de los funcionarios fiscales quienes sólo les interesa la recaudación; es una cara de la injusticia porque se esta liberando a tres inocentes que no disfrutaron una un solo centavo de los recursos resultado del Presunto Contrabando; es una cara de la injusticia porque no solamente perdieron sus días y noches, sino también perdieron la salud física, llegando a enfermar de gravedad el pasado mes de julio, que casi le cuesta la vida, ya que durante varias días permaneció en estado de coma; es una cara de la injusticia porque también le fueron afectados su reputación y su honorabilidad.

Seguramente no es el único caso, pero queremos que sepa la sociedad que aquí estaremos para orientar, respaldar y acompañar a inocentes indígenas como lo viene haciendo el CSH desde 1975.