El CSH CONMEMORA EL XXXIV ANIVERSARIO LUCTUOSO A MAURILIO MUÑOZ BASILIO

El CSH CONMEMORA EL XXXIV ANIVERSARIO LUCTUOSO A MAURILIO MUOZ BASILIO

El Consejo Supremo Hñahñu es una organización que ha aprendido a actualizarse, a adaptarse a los cabios que exigen los tiempos modernos, esto sin perder sus raíces. En el CSH siempre recordamos con aprecio y cariño a los pioneros de la lucha por la reivindicación indígena.

Es así, que bajo el sol que baña el árido Valle del Mezquital, integrantes del Consejo Supremo Hñahñu, familiares y amigos recordaron con un homenaje sencillo pero muy significativo la memoria, el trabajo y el orgullo de ser Hñahñu, de Maurilio Muñoz Basilio, en su trigésimo cuarto aniversario luctuoso.

Donde depositaron una ofrenda floral al pie de su estatua de bronce ubicada en el parque de la ciudad de Ixmiquilpan, donde todos los transeúntes pueden leer a la cabeza de la figura del profesor Maurilio: "Consejo Supremo Hñahñu; Homenaje eterno al procer de los indígenas; Mayo 17 2003".

Homero Biñuelo Bautista, presidente del comité municipal de la organización en Ixmiquilpan, fue el encargado de dar la bienvenida a los asistentes; en su palabras reconoció el legado de un gran hombre, que a través de sus enseñanzas, inculcó en cada uno de sus hermanos de la etnia Hñahñu, unidad y solidaridad.

"En la familia del CSH además de contribuir con gestiones en el desarrollo cultural, político y económico; también nuestras acciones coadyuvan en el fomento de valores que formen ciudadanos con sentido humano, consientes de su entorno, así de esta manera influyan en el fortalecimiento del tejido social".

"Los que hoy hacemos honor a uno de los más grandes antropólogos de México, quien dedicó su vida al estudio de las manifestaciones culturales de los pueblos originarios, convocamos al respeto basado en la unión familiar", finalizó Biñuelo Bautista.

Por su parte Luis Vega Cardón, presidente del comité central del CSH, refrendó el compromiso permanente de la organización; esto se ve reflejado en el trabajo diario de cada uno de los cuadros de la organización indígena realiza, basados en el ejemplo de Maurilio Muñoz Basilio.

En su oportunidad Ana María Muñoz Ortega, hija del extinto antropólogo relató las vivencias de su padre en el estado de Oaxaca, quien siempre recto con sus ideales nunca dejo que la clase del poder hurgara en sus ideales, mucho menos demeritará su convicción por servir, así siempre con la frente en alto jamás claudicó en la lucha por el bienestar de los pueblos indígenas.