SIGNOS DE NUESTRO TIEMPO La violencia: resultado del ateísmo en la sociedad

POR: RAYMUNDO ISIDRO ALAVEZ

Emilie Cioran fue un prolífico hombre de letras, rumano de origen, la inquietud de conocer lo lleva a estudiar en Francia, país que lo ampara, con una beca, aprende el idioma de los galos, un idioma prestado al suyo (el francés) escribió sobre filosofía, literatura y sobre religión. En fragmentos cortos plasmó su pensamiento y su sentir sobre esta creencia, contribuye a escudriñar los aportes benéficos para la sociedad, escribió de la religión en general, es decir, ninguno en específico. De sus esfuerzos intelectivos, destaco lo siguiente no por ser la más importante, en si todo lo que escribe es muy sustancial. De su razonamiento externa: "Desde hace tiempo ya no creemos en los dioses ni les ofrecemos sacrificios. Y, no obstante, el mundo sigue ahí. Sin duda. Sólo que no tenemos la suerte de saber por qué no se desbarata en el acto." (Las cursivas son mías). Este fragmento está contenido en su obra. El inconveniente de haber nacido.

No es el único literato que haya aportado su pensamiento a las creencias, los otros lo hacen desde el enfoque político, otros en el aspecto económico, los terceros desde la visión filosófica, y los cuartos en su aplicación histórica social. Las religiones han sido creadas desde las primeras estructuras sociales caracterizadas con mejor organización militar, político y social. Al pasó el tiempo la mayoría de las primeras civilizaciones sufrieron trastornos internas, otras externas, factores que motivaron su descomposición social.

La historia de México en la época prehispánica destaca que algunos de los pueblos o culturas desarrolladas en el Altiplano Central tenían por costumbre realizar sacrificios humanos, prisioneros de guerra en los mexicas, en algunos casos desollaban aves, para ofrecerles a sus deidades la sangre que emanaba, en gratitud de los mercedes que obtendrían de sus dioses. Esta práctica religiosa vista en la actualidad podría considerarse un acto de salvajismo, sin embargo, la cosmovisión de aquella etapa lo asignaba como necesaria.

A partir de la modernidad y con el avance de la filosofía por fomentar la libertad de pensamiento y de creencia y de los descubrimientos científicos creando suspicacia a lo ya estatuido, con el uso de la razón ha estado más enfocado en estos campos del conocimiento, las religiones han perdido su nivel de credibilidad, las sociedades modernas se han inclinado más al ateísmo, entendida por el "rechazo a la creencia en la existencia de uno o más dioses". Así lo define en una antología, escepticismo.

La religión cumple la función de mantener la cohesión social (unidad social), vista desde la óptica social, regula el comportamiento de un pueblo, al asignar normas de conducta de carácter moral, para fomentar el respeto y la solidaridad. El comportamiento de los hombres ha cambiado, cuál debe ser, solo que en lugar de mostrar buena conducta hacia sus iguales, ahora se cometen más fechorías, (por decir en forma sutil), estos actos son, por no sentir temor hacia una deidad.

Retomando el pensamiento de Cioran, surge la duda de por qué el mundo no se ha desbaratado en ausencia de los sacrificios a los dioses, sin embargo la verdadera pregunta es: ¿de verdad no se está viniendo abajo nuestro sistema? No hablamos de ritualidad, sino de un conjunto de valores lo que las religiones otorgan a la sociedad. En ausencia de estas y en medio de un Estado laico, es la educación la que debe tomar ese papel, cumpliendo su función de formar buenos ciudadanos, tomando en cuenta que el ateísmo, según las estadísticas, es una característica de las sociedades violentas y desorganizadas, donde el tejido social y familiar se ha visto vulnerado en las últimas décadas.