Salario Mínimo

Salario Mnimo

El salario mínimo es una remuneración o retribución mínima establecida legalmente para cierto periodo laboral que puede ser medido por hora, día, quincenal o mensual y que los patrones tiene la obligación de pagar a sus trabajadores por sus labores realizadas; La regulación de este sistema de pago laboral fue por consecuencia de diferentes movimientos obreros y luchas sindicales por lo que se estableció por primera vez en el estado australiano de Victoria en 1894.

En su momento las diferentes teorías económicas que predominaban en esa época atribuían varias consecuencias positivas a la implantación de esta medida de retribución salarial para los trabajadores entre las cuales eran la reducción del trabajo mal pagado y la explotación laboral, el aumento de la productividad, ya que se fomenta la inversión en capital y formación, desincentivando el empleo de mucha mano de obra y la reducción de la dependencia de los que perciben salarios bajos en las ayudas estatales, que puede dar lugar a una reducción de impuestos.

120 años después parece que la teoría no fallo pues hoy en día sigue vigente en todo el mundo este sistema de retribución económica la cual difiere de un país a otro dependiendo de los estándares establecidos por la leyes de cada uno considerando además algunos factores como el índice de precios al consumo, la productividad media nacional, el indicador público de renta de efectos múltiples, entre otros que por su complejidad no vamos a abordar ni a mencionar.

En nuestro país la figura del salario mínimo se establece con la promulgación de la Constitución General de la República publicada en el Diario Oficial de la Federación del 5 de febrero de 1917, y se encuentra regulado por la Ley Federal del Trabajo y vigilado por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, el cual se ha establecido de acuerdo a las diferentes áreas geográficas y ramas de actividad económica, es decir que no existe un tabulador único en México.

El salario mínimo desde su implementación ha sido un tema espinoso por ser de interés ciudadano y es que no podemos concebir a alguien en su sano juicio que estuviera en contra de una mejora salarial que beneficie a la sociedad en general, sin embargo cuando este tema se quiere utilizar para fines meramente políticos o partidistas pues dista mucho de buscar un bien y al contrario puede acarrear muchos males con él.


Con lo anterior quiero referirme a la propuesta del Jefe de Gobierno Capitalino Miguel Ángel Mancera, quien propone incrementar el salario mínimo de 67 pesos (actuales) a 82 pesos en corto plazo y a 171 pesos a mediano plazo, pero ¿Cómo se pagaría este aumento?


Y es que parece muy fácil proponer algo que sin duda es muy atractivo sobre todo para el sector laboral pero debemos ser conscientes de lo que un incremento de esta naturaleza traería consigo: factores como desempleo, alza de precios, informalidad, son algunos de los efectos inmediatos con los que se tendría que lidiar en caso de aprobarse la propuesta en referencia que maneja el Jefe de Gobierno del DF, y es que ante un incremento salarial se vendría una escala de alza de precios en la canasta básica, además de que los trabajadores que cuenten con un algún préstamo económico o crédito de vivienda, por automático su saldo y sus pagos se incrementarían debido a que estos se miden en VSM (veces salarios mínimos), si una empresa no tiene suficiente productividad económica se vería en la necesidad de recortar personal o buscar abaratar la mano de obra lo que traería como consecuencia desempleo y crecimiento del comercio informal, asociado a esto la inflación crecería y se podría desencadenar una crisis económica.

Hoy en día tenemos como ejemplo latente lo ocurrido en Sonora donde Grupo México contrata mano de obra extranjera para trabajar en sus compañías mineras o Gasomex en Hidalgo quien empleo trabajadores nicaragüenses y peruanos para las labores de construcción de un gasoducto, esto con la finalidad de pagar una mano de obra más económica que la estipulada por el salario mínimo mexicano.

Aunado a todo lo anterior para establecer un aumento de esta magnitud se deben hacer reestructuraciones tanto legislativas como económicas, es lo que no contempla u omite decir el señor Mancera, pues no es simplemente de aumentar y ya, si no que habrá que hacer una minuciosa revisión al paquete económico del país, además de las diferentes reformas que desvinculen al salario mínimo de otras unidades como multas, prerrogativas y otros conceptos fiscales que van de la mano.

Por ello esta propuesta no pareciera ser responsable, mas bien parecería ser un abanderamiento de un partido político, o quizás fuese un distractor que sirva de cortina de humo para dejar en el olvido problemas graves como el fraude ocurrido con la línea 12 del metro, cuya falta de transparencia y despilfarro de recursos públicos fue imperativo en esta obra, aunado a la molestia que causo en la clase media la puesta en operación del programa Hoy No Circula sabatino, factores que tienen a la baja la popularidad del Jefe de Gobierno y de su partido el Sol Azteca.

Y es que siendo realistas hoy en día resulta inviable pensar que algún trabajador emplee su fuerza laboral a cambio de un salario mínimo, con el cual prácticamente sería imposible sobrevivir.