El trabajo infantil se lleva a cabo para aliviar la pobreza, su consecuencia es más pobreza

El trabajo infantil se lleva a cabo para aliviar la pobreza, su consecuencia es ms pobreza

Pachuca, Hgo.- El origen de la conmemoración del Día del Niño, fue para reafirmar los derechos de los niños y generar acciones que refuercen el bienestar de los niños del mundo. La Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU establece que los menores deben estar protegidos contra la explotación económica y contra el desempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su educación, o que sea nocivo para su salud.
El trabajo infantil se lleva a cabo para aliviar la pobreza, lamentablemente su consecuencia también es la pobreza, reconoció el diputado por Ixmiquilpan, Héctor Pedraza Olguín. Agregó que al afectarse la asistencia a la escuela o el aprendizaje dentro de ella, se cierra la avenida principal para romper el ciclo de transmisión intergeneracional de la pobreza.
Durante gira de trabajo por los municipios de Cardonal e Ixmiquilpan, pertenecientes al distrito XVI, este fin de semana, comentó que en México existen más de 31 millones de niños, de los cuales La UNICEF estima que 3.6 millones de niños, niñas y adolescentes, entre 5 y 17 años trabajan, lo que representa el 12.5 por ciento de la población infantil de este mismo rango de edad.
Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) estima que más de 44 por ciento de los niños que trabajan en México, no perciben ingresos, además que la niñez que trabaja deja de lado las condiciones de salud y educación que todo niño debe tener para desarrollarse plenamente.
En Hidalgo, más de 67 mil niños y niñas de entre cinco y 17 años trabajan; la mayoría de éstos lo hacen en actividades referentes al campo.
El también presidente de la Comisión de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos del Congreso del Estado, comentó que las niñas y niños jornaleros agrícolas desempeñan una de las peores formas de trabajo infantil, tanto por lo extenuante de esa labor, como por los múltiples riesgos que implica, tanto de accidentes como de enfermedades.
Existen más de 450 mil niñas y niños entre los 5 y los 17 años trabajaban como jornaleros agrícolas . De éstos, al menos el 40 por ciento son indígenas. Reciben servicios educativos un número indeterminado, pero aunque la atención ha aumentado en los últimos años, es muy probable que la cobertura no llegue aún al 12por ciento de niñas y niños en edad escolar. El 70 por ciento de ellos se concentran entre el 1o y 2o grados de primaria, pues nunca están en un lugar el tiempo suficiente para completar un ciclo escolar.

El trabajo infantil se puede prevenir y disminuir; a largo plazo se debe erradicar, cuidando de tomar las precauciones necesarias para no ocasionar más problemas de sobrevivencia familiar de los que se pretende resolver. Ello exige una voluntad política capaz de articular programas intersectoriales y las voluntades de los diversos sectores involucrados, concluyó Héctor Pedraza.