Es nuestro deber

Es nuestro deber

Estoy para servirle, palabras que pueden estar de más o de menos, sin embargo, el tocar contextos como servidores públicos, gestores, altruistas o funcionarios, amplían un panorama de la responsabilidad que implica para quienes quieren ser actores en estos grupos; el trabajo no termina en un escritorio, en un horario, mucho menos conoce los límites para ayudar, no hay convocatoria ni requisitos para participar, es más bien, la sensibilidad, la vocación en impulsar el desarrollo en la sociedad, motivos más suficientes para incursionar.

El trabajo no siempre estará aunado al reconocimiento de los demás, es lo que conocemos como "obligación moral", lo hago porque me gusta, porque lo deseo y porque quiero un cambio para nuestro país, pero, desde el momento en que se toma la decisión de ser un actor político, requiere de mucho valor ético; no existen leyes que reglamente o limiten la gestión, si bien tenemos la obligación de hacerlo de la mejor manera, el ser consiente del papel que debo cumplir se determina cuando la sociedad acepta las buenas acciones, promoviendo la cultura de la buena política, la veracidad depende de quien participa.

Una de las sanciones de quienes así no lo cumple, es el mismo señalamiento de los ciudadanos, porque al final son ellos quienes acepta las buenas acciones de desarrollo, la credibilidad es uno de los términos que se debe tener presente, ayudar por algún interés es solo cuestión de tiempo; cuando aparecen liderazgos como estos, tarde o temprano caducan, esa es la mejor ley social, el servir es permanente, constante, responsable, la congruencia debe ser desde el actuar y servir, no puedes decir "Yo trabajo en equipo y nunca lo haces", las estructuras bien conformadas propician armonía y el trabajo exitoso, esto facilita el desempeño para quienes somos actores al servicio de cualquier índole, la sociedad demanda honestidad, trasparencia, trabajo y humildad, solo así podemos definir a quienes tiene el don y vocación, no es fácil, es un papel muy grande que pocos podemos cumplir.

Esto no nos deja exentos de nuestra obligación como ciudadanos, recuerden que lo dijo Aristóteles "Quien participa en la comunidad, existe", si no fuere así, simplemente no existimos, aunque físicamente nos veamos, por ello, este espacio invita a ser actor y protagonista de la novela de "servir", si tienes el valor y la obligación a lo que llamamos prójimo seguramente no estás equivocado, por que servir a nuestra sociedad es nuestro deber...