CRÓNICA: TRADICIONAL FERIA EL XOTHI 2014.

Cuenta la leyenda que tres reyes magos, guiados por la estrella de Belém, vinieron de oriente a adorar al Divino Niño Jesús, sus nombres fueron: Melchor, anciano sabio de blancos cabellos y larga barba del mismo color, procedente de Europa; Gaspar, el más joven y rubio de los tres reyes magos procedente de Asia; y Baltasar, de raza negra, procedente de África, cada uno traía como regalo, al recién nacido obsequios, que según los textos antiguos de los escribas, fueron: mirra que representa el símbolo de la masculinidad; incienso, que al ser quemado desprende humo fragante y un olor característico, y es símbolo del Dios hombre; y el último regalo el metal más precioso que existe sobre la faz de la tierra, Oro, emblema de la nobleza y alta jerarquía.

Las tradiciones perduran y trasciende las fronteras. Donde los fíeles y devotos oran a su Dios todo poderoso, para tener paz, bonanza y prosperidad, al tiempo que a una sola voz entonan alabanzas al creador, sin pedir nada a cambio solo un buen año. Familias enteras ofrendan lo mejor de casa, costumbre que se relata desde tiempos del Rey Salomón, del Rey David, que en un acto de sacrifico ofrecen objetos y cosas valiosas al Rey de Reyes.

El olor a copal quemado se disuelve entre los asistentes a la liturgia, el párroco de la localidad anuncia la eucaristía, es el momento de orar por los seres y almas de este mundo, para que los que ya partieron a una vida mejor descansen eternamente.

Los peregrinos sabedores de los favores que ha concedido el Divino Niño Jesús de Xothi a sus predecesores, vienen a caballo y en bicicleta desde San Andrés Daboxtha y Ulapa, a adorar a su deidad, llevando consigo fe y esperanza para mover cada uno de sus músculos al transitar por caminos de piedra, terracería y pavimento.

El repique de las campanas de la Iglesia envuelven en un ambiente de misticismo al pueblo del Xothi, mientras la banda de viento, ameniza con notas musicales las festividades. Niños acompañados por sus papas, disfrutan de los juegos mecánicos, los futbolitos y las canicas. En las carpas se puede saborear olores a tostadas de pata, frijol o tinga, cocidas en el comal lleno de aceite caliente, además de otras muchas delicias de la comida típica de esta región.

El Xothi, Chilcuatla, Hidalgo, pertenece al Valle del Mezquital, en la parte central poniente del estado de Hidalgo, ubicado en el macizo montañoso de la sierra madre oriental, en territorio mexicano. Su significado data de la década de 1800, y traducido a lengua Hñahñu, significa desatar, en una interpretación según los lugareños significa "la flor que se abre".

La tradicional fiesta anual en honor al Divino Niño Jesús, asisten comerciantes de los pueblos vecinos, que cada año alistan sus pepitas, cacahuates, pan de fiesta, los deliciosos hot cakes, esquites, tacos dorados, rosca de reyes, tacos de cabeza, bistec o suadero.

Los santitos de las iglesias de las comunidades vecinas son llevados por los sacristanes para que el Niñito de Xothi se sienta contento y disfrute su celebración, y así los pueblos se unan y comulguen en una fraternidad.

Al interior de la iglesia del Xothi, se lleva cabo uno de los misticismos más emblemáticos de la liturgia católica, los creyentes formados, esperan su turno, mientras que en al altar principal, personas arrodilladas reciben el ejote o frijol, en hñahñu Xidju, lazo con tres ramales que terminan con un nudo, y que el "Tio Ique" da con un golpe sobre la espalda; al momento que con figuras religiosas de porcelana, y un vasija llena de copal sobre brazas, realiza un ritual de purificación.

La comunidad está de fiesta, los castilleros con mucho esfuerzo y con la premura de tener todo listo antes de las diez de la noche, trabajan con esmero en el armado del castillo, que medirá más de 10 metros, en honor al santo patrono.

Como es una tradición heredada por generaciones y generaciones, los aficionados a los jugos lúdicos se amontonan alrededor de una plaza, para ver a los profesionales de la Rayuela, que con mucha destreza, paciencia, práctica y experiencia logran colocar una moneda antigua en un pequeño orificio hecho en un ladrillo. Todos los participantes después de un trago de pulque o cerveza, juegan su suerte en cada tiro y solo pocos son los que diestramente tienen éxito de realizar la hazaña.

A un par de kilómetros se encuentra la cancha de futbol, que a la sombra del cerro de "Xothi Chichimecas", se juega el deporte más popular del mundo el futbol profesional. Escuadras de la región se disputan con coraje los primeros lugares, y el orgullo de ser los ganadores.

El reloj marcan las siete de la noche, los cuetones, se escuchan tronando y acarician la puesta del sol, el básquet bol profesional está a punto de empezar; los equipos del Xothi y el Tephé juegan por el primer lugar, el partido se torna emocionante, es de ida y vuelta. A cada ataque del equipo visitante, los locales responden con una contraofensiva que deja sin aliento a los jugadores. El auditorio de Xothi es sede, los dos postes del equipo azul, detienen una y otra vez los intentos de colada de sus adversarios, mientras que en su ofensiva caen tiros de tres puntos, dobles, y las alas entran al área rival para encestar y así ganar el encuentro; el partido llego a su fin y los vencidos reconocen el mejor juego del equipo de Xothi.

La luz de las velas guiaba el camino de los místicos creyentes, en la caminata nocturna por el atrio de la iglesia, donde se represento simbólicamente las estaciones del pasaje del redentor hacia su asunción. Las temperaturas en el exterior oscilaban entre los dos y cinco grados centígrados, la procesión es encabezada por el sacerdote, quien anima a los peregrinos con canticos y versos de las sagradas escrituras.

La noche cubre con su manto el paisaje, y el frio intenso no da tregua, y parece que a medida que transcurran las horas no va a ascender y aumentará con aplomo. Es hora del gran baile de fiesta, amenizado por el grupo "Ángeles Extraños" y "Super Velcha Musical", que a ritmo de cumbias, música de banda, grupera y todos los éxitos del momento, ponen a bailar a los presentes, sin que el frio sea un obstáculo para disfrutar de una velada en compañía de la familia. La alegría de los asistentes se respira, desde los más pequeños hasta los más grandes se regocijan escuchando en un ambiente familiar al ritmo de guitarra, bajo, acordeón y batería canciones como "el listón de tu pelo" "como te voy a olvidar""el sinaloense" "por mujeres como tú" "juguito de piña" "la pata de palo" entre otras.

El clímax de las festividades está a punto de empezar, la gran quema del tradicional castillo y fuegos pirotécnicos, se programó a las once con treinta minutos de la noche, todo comienza con el tradicional torito, que destella luminosidades despampanantes al recorrer el atrio de la iglesia, el olor a pólvora quemada impregna el sentido del olfato y el estruendo de los cuetes se escucha a muchos kilómetros a la redonda, las bombas chinas iluminas de un sinfín de colores la noche fría. A pesar del duro frio, la gente se queda a deleitar de una obra de arte, es hora del evento principal, el castillo empieza a cobrar vida, figuras asombrosas empiezan a pintar con chiflidos y colores formando un paisaje sin igual, las dianas interpretadas por la banda de viento se escuchan, reconociendo el trabajo de los artífices de esta fiesta. Como todo inicio tiene un final, llegamos al término y rogamos a nuestro santo patrono, el Divino Niño Jesús del Xothi, nos provea vida y salud, para que el siguiente año estemos nuevamente disfrutando de nuestra tradicional fiesta anual Xothi 2015.